miércoles, 1 de abril de 2015

Dos hijos, misma situación, misma madre= diferentes resultados

En el colegio de mis hijos para fin de curso todo el centro realiza una excursión que dura todo el día.

Mi hijo mayor, ha ido unos cuantos años.

La pequeña, no ha ido aún por que me parecía pequeña para todas las horas que dura la excursión y por que los mas peques, no suelen hacer gran cosa en ella.

La semana pasado era la fecha tope para realizar la reservar, así que les pregunte a ambos si iban a querer ir o no.

El mayor me adelantó que no, yo le dije que si prefería lo dejábamos reservado y si llegada la fecha de la excursión, no le apetecía, pues no iba y punto, pero que si no lo reservábamos ahora, perdía la oportunidad de ir si cambiaba de opinión.

Al final dijo que vale, pero no muy convencido...

Por el contrario, la pequeña tuvo claro desde el minuto uno que quería ir, como no ha ido nunca, su hermano y yo le explicamos en que consistía y cuanto duraba, lo pensó unos instantes y me dijo:

-Vale, quiero ir por que las excursiones hay que probarlas para saber si te gustan, si no las pruebo no se si me gustan.

Asunto zanjado.

Misma madre, misma educación, misma situación= dos resultados diferentes.

Al mayor hay que animarle a que haga cosas y a la peque a veces la tengo que frenar.

A los dos los crío, cuido y educo de la igual manera, pero no dejan de mostrarme, que ellos son hermanos, pero no clones, son personitas totalmente independientes.

¡Son tan diferentes!

Nunca dejan de sorprenderme y enseñarme, ya no soy primeriza, pero con ellos nunca dejo de aprender a ser madre.

Lo que me sirvió para el mayor, no me suele servir con la pequeña y me obligan a aprender y re-inventarme cada día y ante cada situación.

Los hijos son sin duda los mejores maestros.