martes, 24 de marzo de 2015

Tiempo para una misma: ¿mito, realidad o cuestión de tiempo?

Cuando tienes un bebé  no buscas tiempo para ti, das por hecho que no existe y que ese tiempo para ti, es el que pasas pegada a tu bebé, o al menos yo lo viví ( y disfruté)  así cuando mis hijos fueron pequeños.

Luego crecen y te van necesitando menos, aunque creo que nunca dejan de necesitarte, esa necesidad va cambiando de forma e intensidad.

De repente crecen, van al cole y los ves "tan mayores" a sus casi 10 y sus casi 6 años...que te empiezas a sentir casi "innecesaria" y como no trabajas fuera de casa, parece que estás obligada social e íntimamente, a trabajar ,estudiar o al menos apuntarte al gimnasio.


Yo opte por este último, por que es adaptable a los horarios escolares, beneficioso para la salud y me da una falsa sensación de estar dedicándome ese tiempo en exclusiva.

¿Y que pasó? 

Que comenzaron a venir los virus del mayor, después de la pequeña, después una prueba medica, luego un puente, después una caldera rota y un técnico que solo puede venir a arreglarla en el tramo horario en el que vas al gym, la segunda ronda de virus de ambos..

Y llegó el mes en el que finalmente solo has ido 5 o 6 días al gimnasio en total y recuerdas que te quitaste de Yoga justamente por que solo había clase una vez a la semana y todas  ocurría algo ese día y faltabas...

El otro día hablaba sobre esto con mi amiga, que viene conmigo al gimnasio (cuando los virus de su hijo y los de los míos nos dan tregua, claro) y se encuentra en la misma posición que yo, me dijo una verdad tan grande que da para pensar un rato:

-¿Por qué no podemos sacar 1 hora al día para ir al gimnasio, pero si  8 para ir al trabajo?

Por que el trabajo tiene un aval que el  tiempo para una misma no tiene: la obligación.

Ya lo dice el refrán: "Obligación antes que devoción"


Mi amiga y yo no trabajamos fuera de casa, pero las mujeres que lo hacen, todavía lo tienen mas complicado.

Trabajo, casa, hijos...¿donde cuadramos una hora para nosotras mismas?

La mujer lo tenemos muy complicado para conquistar ese pequeño territorio.

 Belén (Mamá sin complejos): el otro día en su entrada "Las sombras de mi maternidad: la perdida del equilibrio", con la que me sentí identificada y cercana en muchos de sus renglones, lo plasmó perfectamente.

En cambio pienso en mi marido o en el marido de mi amiga y ellos no tienen ese problema.

Cierto es que gran parte de la jornada la pasan en el trabajo (ambos son unos trabajadores natos), pero después han posabido sacar tiempo para ellos en mayor o menor medida y su rutina no se ve afectada por ninguna de las cosas que mencioné antes.

Ellos dejan de ir al gym cuando son ellos los que se encuentran mal.

Ellos pueden alargar la jornada laboral si es necesario (No digo grato, si no necesario. Que luego lo mismo alguno me lee y se enfada).

Pero nosotras somos las que hasta para ir una misera hora al gimnasio, hacemos malabarismos, las que hemos tenido que optar por quedarnos en casa por que conciliar el trabajo propio, el del padre y las criaturas con sus horarios...era imposible.

A veces ser mujer resulta un poco asfixiante, aunque sea maravilloso.

Yo agradezco haber podido elegir en su día quedarme en casa para criar a mis hijos, pero reconozco que en ocasiones llega a ser agotador por que es un trabajo invisible a los ojos de los de fuera, no está remunerado materialmente, no cotiza, no adorna el CV y no te avala.

¿Como lleváis vosotras la conquista del auto-cuidado?

Yo de momento relativizando, haciendo listas, organizándome tanto como la eventualidad me permite y respirando bien profundo, por que me he dado cuenta que el tiempo para mi ha de residir mayoritariamente en el interior y es el que yo mas descuido.